El otro día en consulta un cliente me contaba que en los últimos meses había empezado a subir de peso. El problema era que acababa de divorciarse y no tenía ni idea de cocinar, así que su alimentación había dejado mucho que desear. Casi todo lo que había en su nevera eran platos preparados y comida procesada.

Estaba dispuesto a cambiar eso pero no sabía por dónde empezar. Tampoco tenía tiempo ni dinero para apuntarse a clases de cocina.

 

Le propuse que la siguiente consulta la haríamos en la cocina de su casa. Quería demostrarle que no hace falta ser un excelente cocinero para preparar platos sanos, de hecho yo no soy ninguna experta en el tema. Solo hace falta tener ganas de intentarlo y ponerle un poco de cariño.

Tuvimos una sesión práctica con pequeñas nociones de cocina básica y después elaboramos un par de recetas sencillas para que perdiera ese miedo a “los fogones”.

La verdad es que además de pasar un rato agradable debo admitir que no se le dio nada mal. Ahora está continuamente pidiéndome recetas y se busca en internet otras más elaboradas para practicar con más tiempo el fin de semana. Han pasado tres semanas desde aquel día y ya ha perdido casi 2 kilos.

Una vez más se demuestra lo que siempre os digo: empieza a cambiar la calidad de tu alimentación y empezarás a tener resultados.

 

Os cuento esto para que veáis que lo que decía el Chef Gusteau en Ratatouille era totalmente cierto: cualquiera puede cocinar 🙂 y cuando nos decimos lo contrario no estamos haciendo otra cosa que ponernos una excusa más para no comer bien.

Y para muestra os dejo una de las recetas que hicimos y la foto final. La decoración no es de Master Chef pero nos sentimos muy orgullosos.

Si os apetece probarla dejarme un comentario y os paso la receta. Es una forma sencilla de comer pescado, se hace en muy poco tiempo y además está buenísima.

 

BACALAO CON TOMATE Y ACEITUNAS

 

BACALAO CON TOMATE