En esto creo que estamos todos de acuerdo: el chocolate es un placer, y no tenemos por qué eliminarlo de nuestra dieta… pero ojo, que no todos los chocolates son iguales.

 

Qué puede aportarnos un buen chocolate?

 

chocolateNutricionalmente hablando el chocolate nos aporta vitamina A y vitaminas del grupo B (ácido fólico y vitamina B1). También fibra y minerales como el manganeso, cobre, hierro y magnesio.

Contiene estimulantes como la cafeína y teobromina, sustancia que activa la diuresis y estimula la circulación sanguínea.

Mejora la sensibilidad a la insulina.

Tiene un gran poder antioxidante, superior al de la mayoría de frutas.

Contiene polifenoles que reducen la presión arterial y la oxidación del colesterol LDL,  ayudando a prevenir trastornos cardiovasculares. Estimulan además las defensas del organismo.

Por supuesto todo esto si tomamos un chocolate de verdad.

 

Qué chocolate debemos elegir?

 

Muchos chocolates no son en realidad chocolate, son golosinas.

Si miras los ingredientes de algunos productos como Nocilla o Nutella, el cacao aparece prácticamente en cuarto lugar, os acordáis de la cancioncita? leche, cacao, avellanas y azúcar… pues nada que ver. Aparte de la poca cantidad de cacao, el resto de ingredientes es una mezcla de azúcar con grasas trans.

 

nocilla

 

El chocolate debe tener como ingrediente principal el cacao (masa o pasta). Otros ingredientes serán manteca de cacao (la grasa natural del cacao), cacao en polvo y azúcar. El azúcar debería aparecer en los últimos lugares.

Ten cuidado con las etiquetas de chocolates que hablan de chocolate oscuro – normalmente no llegarán apenas a un 50% de cacao, por lo que no aportará buena parte de los beneficios que hemos comentado.

Así que lo más recomendable es el chocolate negro que tenga como mínimo un 70% de cacao. Cuanto más puro mejor, ideal a partir de un 85%, pero si te parece muy amargo empieza con un 70% y ve subiendo poco a poco.

Otro punto a tener en consideración es que cuanto más puro sea menos adicción te generará. Podrás comerlo porque quieres, no porque lo necesites.

 

Hasta aquí todo parece bueno pero por favor, no olvides que el chocolate también contiene grasas y por tanto un buen número de calorías, y esto no te favorece si estás intentando perder peso. Tómalo como un capricho y no te sientas culpable porque te comas una onza, pero como en todo, no abuses.